
El organismo documenta la existencia del efecto BIRGing, un fenómeno conductual donde el fanático se vuelve parte de un equipo. Esto es, si el equipo gana, comprará merchandising de este en línea. Por el contrario, tras una derrota, el mercado que crece es el de consumo de alimentos a domicilio, o comfort food, hasta un 16%. Esta volatilidad se traducirá en explosiones de demanda superconcentradas.
En categorías como la moda, la venta de artículos deportivos, como camisetas y calzado, podría experimentar picos de crecimiento de hasta tres veces su volumen normal, alentada por usuarios que buscan completar el “outfit” deportivo. La electrónica también anticipa un impacto, con el segmento de pantallas con tecnología UHD/4K y mayores a 60 pulgadas con un alza a ritmo de dos dígitos, entre el 15% y el 20%.
Según la AMVO, esta avalancha podría llevar a un quiebre de inventario. Por ello, sugiere a los retailers mexicanos abandonar los modelos de reposición reactiva y apostar por la inteligencia artificial (IA). Estas herramientas predictivas cruzan variables complejas que van desde datos históricos de ventas y tendencias de búsqueda en tiempo real, hasta el calendario deportivo, el clima y el análisis de sentimiento en redes sociales.
El objetivo es posicionar la mercancía en puntos de almacenamiento estratégico de forma dinámica, integrando incluso la geolocalización del usuario para enviarle ofertas personalizadas en el momento exacto de mayor receptividad emocional. Asimismo, la ciberseguridad y la estabilidad de los pagos son críticas; se recomienda realizar pruebas de estrés (stress testing) para asegurar que las pasarelas de pago soporten el tráfico de cinco a diez veces la carga habitual.
Del almacén a las manos del cliente
En medio de estas proyecciones, intermediarios tecnológicos como Dropi, plataforma colombiana de dropshipping con seis años de experiencia y presente en México, será uno de los jugadores de la última milla. Hoy, la empresa procesa cerca de 150,000 órdenes mensuales en el país. Es un puente tecnológico entre proveedores locales que almacenan la mercancía y minoristas que no cuentan con inventario.
De cara a la justa deportiva, Sebastián Hernández, gerente nacional de Dropi en México, establece una meta corporativa sumamente agresiva: multiplicar por diez su volumen de operación actual. Lograrlo en un entorno de saturación urbana requiere delegar el control a la automatización. La estrategia se basa en reducir los puntos de fricción para el vendedor al usar herramientas de IA aplicada al análisis de datos (para mejorar la toma de decisiones internas) y el desarrollo de chatbots como Chatea Pro.
Esta última herramienta permite a los emprendedores digitales dirigir sus pautas publicitarias hacia WhatsApp, donde un asistente de IA se encarga de cerrar las ventas. Así, el emprendedor se salta la creación de una página web tradicional y se centra en las ventas. Sin embargo, ninguna línea de código es inmune al asfalto. Al enfrentar la realidad de las calles mexicanas durante el Mundial, donde es posible que sucedan cortes viales, aglomeraciones de fanáticos y un aumento dramático del tránsito, el eslabón más débil sigue siendo la movilidad urbana.

