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Nvidia quiere dominar la computación cuántica y abrirá un laboratorio para lograrlo

Nvidia busca posicionarse como líder en computación cuántica. Jensen Huang, CEO de la empresa, anunció la apertura de un laboratorio especializado en esta tecnología, que a pesar de estar en sus primeras etapas, promete transformar la industria de manera más radical que la inteligencia artificial (IA). Esta iniciativa marca un cambio significativo en la estrategia de la compañía, que hasta ahora se ha enfocado en el diseño y producción de chips y tarjetas gráficas de última generación.

El proyecto, presentado durante la conferencia de desarrolladores GTC 2025, se conoce como Nvidia Accelerated Quantum Research Center (NVAQC) y contará con el respaldo de empresas especializadas en computación cuántica, así como de instituciones académicas de renombre, entre ellas el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard, según informó el diario South China Morning Post.


Dos personas entendiendo una conversación sobre computación

Comenzó a principios del siglo XX, cuando las explicaciones aceptadas del mundo subtatómico resultaron incompletas. Así, la mecánica cuántica surgió como una forma de entender todas estas peculiaridades, pero introdujo nuevos problemas y conceptos.


El objetivo del centro de investigación es desarrollar tecnologías que combinen la potencia de la IA con las capacidades de la computación cuántica. Los proyectos estarán basados en la plataforma Nvidia CUDA-Q y utilizarán los sistemas GB200 NVL72, considerados los más avanzados en aplicaciones cuánticas. Se espera que el NVAQC inicie operaciones a finales de este año, lo que consolidaría a Nvidia como pionera en computación cuántica a gran escala, con aplicaciones en diversas industrias.

La computación cuántica ofrece avances significativos en el descubrimiento de fármacos, la ciencia de materiales y la optimización de sistemas complejos, superando las limitaciones del procesamiento tradicional. Esta tecnología emplea qubits, partículas subatómicas como electrones o fotones, para almacenar y procesar datos. Los qubits se manipulan con campos eléctricos y magnéticos para controlar su inestabilidad. Propiedades como la superposición y el entrelazamiento cuántico permiten que estas computadoras realicen múltiples operaciones simultáneamente y a gran velocidad.

Diversas compañías han incursionado en esta tecnología. Google desarrolló Sycamore, una computadora cuántica capaz de resolver en 200 segundos una tarea que un superordenador convencional completaría en 10,000 años. Por su parte, Microsoft presentó el mes pasado Majorana 1, un chip que pemitiría que la computación cuántica resuelva problemas de utilidad práctica.

Este procesador tiene el potencial de apilarse en una sola placa, alcanzando así una escala de millones de qubits. Satya Nadella, CEO de Microsoft, explicó que el desarrollo fue posible gracias al estudio de la superconductividad topológica, un fenómeno recientemente explorado que combina la conducción eléctrica sin resistencia con los enigmáticos estados topológicos de la materia, caracterizados por su resistencia a la deformación.

El potencial de la computación cuántica ha generado un mercado en rápida expansión. Según Market Data Forecast, el valor del mercado global de esta tecnología alcanzó los 200 millones de dólares en 2023. La consultora proyecta que crecerá a una tasa anual compuesta del 33%, llegando a 2,640 millones en 2032.