
El fabricante de automóviles extenderá su tecnología de conducción autónoma en autopista a sus modelos más populares, acercándose así a su promesa de fabricar un auto personal sin conductor. Anteriormente, anunció que el sistema llegaría al Cadillac Escalade IQ en 2028. Actualmente, la función Super Cruise de la compañía permite a los conductores soltar el volante en cientos de miles de kilómetros de autopistas preconfiguradas. Alcanzar la verdadera autonomía llevará tiempo, pero GM no está dispuesta a hablar de ello públicamente. “Esta industria está plagada de promesas incumplidas. No me interesa hacerlas”, sentencia Anderson.
GM está adoptando un enfoque diferente al de, por ejemplo, Tesla. La compañía de Musk vende una función de asistencia al conductor llamada “Conducción Autónoma Total (Supervisada)” que puede circular por muchas autopistas y carreteras locales, pero requiere que el conductor permanezca alerta y listo para tomar el control en cualquier momento. Ese tipo de sistema “presenta la ilusión de autonomía sin sus beneficios”, expresa Anderson, quien durante un tiempo dirigió el programa Autopilot de Tesla. Si los conductores no pueden hacer otras cosas mientras su automóvil conduce la mayor parte del tiempo, resulta menos útil y “conlleva un costo directo para la seguridad del vehículo y de las personas que lo rodean”, añade. “Esa no sería una forma responsable de conducir”.
Cortesía de General Motors
Patrocinado por TecnoArtesanos ¿Tu empresa ya está usando IA? Automatizamos procesos, integramos asistentes inteligentes y conectamos tus sistemas. Descubre cómo →El método de GM, por el contrario, consiste en ampliar gradualmente la capacidad de “quitar la vista del volante” en más tipos de carreteras. Si bien, la actual generación de Super Cruise aún exige vigilancia, la visión es que, con el tiempo, permita a los conductores enviar mensajes de texto, comer o ver videos de YouTube primero en algunas autopistas, luego en más, después en carreteras locales y, finalmente, en todas partes.
Es entonces cuando la visión del fabricante de automóviles se vuelve más ambiciosa y difusa. Según explica la compañía en una publicación de blog, la cabina puede convertirse en un espacio para “relajarse, trabajar y desconectarse (…) Con el tiempo, esto allanará el camino hacia un futuro en el que tu auto pueda encargarse de las tareas cotidianas”, indica la compañía. El automóvil autónomo personal recogerá la compra, dejará a los niños y, tal vez, incluso encontrará un lugar para estacionar al final.
Algunos urbanistas y expertos en infraestructuras se han mostrado preocupados por esta visión. Si se reduce el peso de un viaje en auto, tanto en dinero como en tiempo de conducción, ¿usarán todos sus autos para todo? ¿Se llenarán las carreteras de vehículos con gente durmiendo, enviando correos electrónicos y viendo videos en YouTube? O, lo que es más, ¿se colmarán de automóviles vacíos? ¿Se expandirán aún más las ciudades?
Anderson es consciente de este escenario. En efecto, si se implementan robots de conducción personal y económicos, “es muy probable que aumente la cantidad de estos robots en las carreteras. Por lo tanto, hay que tener en cuenta muchos aspectos sociales y de infraestructura”, explica. Sin embargo, argumenta que aún tenemos tiempo y que las ciudades tardan en expandirse. “No diría que es algo inminente, pero sin duda es algo en lo que debemos pensar”.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.





