Uncategorized

Oscars 2025: Jeff Bezos se cuela en los Oscar tras comprar la franquicia de James Bond por 1,000 millones

En la 97.ª edición de los Premios Oscar, el presentador Conan O’Brien inauguró la gala con un monólogo repleto de humor y no perdió la oportunidad de comentar la reciente adquisición de la franquicia de James Bond por parte de Amazon, valorada en 1,000 millones de dólares. Con tono irónico, bromeó diciendo que la compañía había designado a su vicepresidente sénior de Asuntos Globales, Steve Belsky, como el nuevo 007.

Además, se burló de Jeff Bezos, insinuando que había llegado a la ceremonia llevado por un repartidor descuidado, mientras las imágenes de seguridad mostraban que la caja de Bezos había sido sustraída por un audaz ladrón, dejando un asiento vacío en la alfombra roja.

X content

This content can also be viewed on the site it originates from.

A sus 58 años, Halle Berry deslumbró en el escenario de los Oscars 2025 luciendo un vestido de Christian Siriano adornado con 7.000 espejos. “Tuve el gran placer de trabajar con Barbara y Michael en ‘Muere otro día'”, comentó la actriz. “Y déjenme decirles, ellos no solo producían las películas de Bond, sino que fueron el corazón y el alma de esta franquicia durante décadas”.

“Cada generación tiene su propio Bond, ya sabes. El mundo gira, evoluciona, y él también”, continuó. “Pero esa combinación distintiva de peligro, estilo e intriga… bueno, eso es atemporal”. Varios artistas subieron al escenario para interpretar canciones de la franquicia, entre ellos Lisa de Blackpink, Doja Cat y Margaret Qualley. Desde 1962, se han estrenado 25 películas de James Bond. El icónico personaje ha sido interpretado por siete actores: Sean Connery, David Niven, George Lazenby, Roger Moore, Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig.

En 2022, Amazon adquirió Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) por 8.500 millones de dólares (aproximadamente 8.000 millones de euros), incorporando a su catálogo más de 4.000 películas y 17.000 programas de televisión. Esta adquisición incluía los derechos de distribución de las películas de James Bond, pero no otorgaba control sobre las decisiones creativas de la franquicia.