
Reid Hoffman no se anda con rodeos. Cofundó LinkedIn y ayudó a financiar empresas como Meta y Airbnb en sus inicios. También se ha convertido, a través de libros, podcasts y apariciones públicas, en una especie de intelectual público: un filósofo procapitalista que insiste en que la tecnología puede ser una fuerza positiva.
Recientemente, se ha consolidado como uno de los defensores más destacados de la IA en Silicon Valley. Su último libro, Superagency (Superagencia: ¿Qué podría salir bien con nuestro futuro de IA?), sostiene que la IA no disminuirá la capacidad humana, sino que la amplificará. En nuestra conversación, habló de su utilidad para casi todo, ya sea como asistente de investigación o como segunda opinión sobre un análisis de sangre. Incluso recurrió a la IA para crear uno de los regalos de Navidad menos convencionales, y quizá incómodos, según la opinión que se tenga sobre la creatividad generada por estas herramientas, de los que he oído hablar últimamente.
Más allá de su visión utópica sobre la IA, hay que reconocerle algo: es un crítico abierto de Trump, un rasgo poco común en un mundo tecnológico cada vez más complaciente ante las crueldades de la administración estadounidense. Sus opiniones políticas no han pasado desapercibidas y han tenido consecuencias. Trump ha amenazado dos veces con iniciar investigaciones en su contra, la más reciente pidiendo a la fiscal general Pam Bondi que indague en sus vínculos con Jeffrey Epstein. En 2019, Hoffman se disculpó por su relación, a mediados de la década de 2010, con Epstein, que, según afirmó, estuvo relacionada únicamente con la recaudación de fondos para el MIT. Posteriormente, ha pedido al gobierno que publique los archivos de Epstein en su totalidad.
A pesar de estas amenazas, Hoffman fue claro. Cuando nos sentamos a grabar este episodio a mediados de diciembre, denunció a la administración por degradar al gobierno estadounidense, criticó a sus colegas por agachar la cabeza e instó a Silicon Valley a dejar de fingir que la neutralidad es una virtud. Ojalá lo dijeran más multimillonarios.
Esta entrevista ha sido editada para mayor brevedad y claridad.
KATIE DRUMMOND: Reid Hoffman, bienvenido. Me alegra tenerte aquí.
REID HOFFMAN: Me alegra estar aquí.
Siempre empezamos The Big Interview con algunas preguntas rápidas. ¿Estás preparado?
¡Genial!
¿Audio o mensaje de texto?
Mensaje de texto.
¿Juegos cooperativos o competitivos?
Juegos cooperativos.
¿La mayor diferencia entre tú y Elon Musk?
La cordura.
¿Cuál es la lección más dura que has tenido que aprender?
Dios mío, muchas. Probablemente, cuándo rendirse.
¿A quién te gustaría ver postulándose como presidente en 2028?
La cordura.
Perfecto, cordura para presidente.
Es gracioso, probablemente no pueda dar una buena respuesta a esa pregunta. La gente que me gustaría que se presentara como presidenta o presidente probablemente no lo haría.
Qué lástima.
Lo es.
¿No puedes decir sus nombres?
He tratado de persuadirlos para que lo hagan, así que creo que sería de mala educación exponerlos.
Estoy intrigada. La próxima vez que hablemos, te obligaré a decírmelo. ¿Qué uso personal (y secreto) le das a la IA?
Acabo de generar un álbum navideño como regalo para todos mis amigos.
Supongo que todos saben que es música generada por IA.
Claro. Y lo dice en los discos.
Así que es un regalo desde tu corazón a la IA…
Sí.
…hasta su árbol de Navidad.
Siempre he querido tener música navideña que tenga ironía y afecto por las fiestas. Hay una canción sobre ugly sweaters y ese tipo de cosas. Quería algo que realmente tuviera humor, casi como lo que haría “Weird Al” Yankovic si grabara un álbum de Navidad.
